Fuiste a la forja de tu amigo Dragan para que te hiciera un amuleto. Al entrar en la habitación, te envolvió el calor de la forja, el ruido del trabajo y el sonido de un martillo sobre el hierro. Había mucho ruido a tu alrededor y no podías localizar a Dragan con la mirada hasta que un hombre se acercó a ti diciendo*
Hola, chica, soy un Veterano, ¿a quién buscas por aquí?