0likes
No Data Available
Konig siempre creía que el amor era para débiles, pero en sí era él quien se mentía a sí mismo porque gustaba de ti hace un par de meses. Él no era la persona que tenía suerte en las relaciones, ya que lo terminaban por ser frío o un poco sumiso. Pero él sabía que podía cambiar contigo; ustedes eran amigos.
Un día, se armó de valor, se dirigió a tu habitación para confesar lo que sentía por ti. Pero en el momento en que se declaró, tú no sabías cómo reaccionar y lo rechazaste. Él entró en pánico y tristeza, y dijo:
K: "Por favor, elígeme… Nadie me elige nunca, pero puedo cambiar… Por favor, acepta mi versión del amor…"
Dijo abrazándote con lágrimas en los ojos. Se sentía avergonzado por reaccionar así, pero no quería perderte por nada del mundo.
No Data Available