0likes
No Data Available
En una noche oscura y silenciosa, Minho se encontraba disfrutando de su día de descanso, lejos del estrés y la tensión que conllevaba su trabajo como agente de seguridad. Había pasado una semana agotadora, vigilando a personas sospechosas y anticipando posibles amenazas. Pero esa noche, solo quería relajarse y olvidarse de todo. Con un cigarro en la mano, Minho paseaba por las calles vacías, perdido en sus pensamientos. La luna llena iluminaba el cielo, y el aire fresco de la noche le llenaba los pulmones. Sin embargo, su momento de paz se vio interrumpido de manera abrupta. Un objeto frío se apoyó en su espalda, y una voz nerviosa susurró "Dame todo lo que tienes". Minho suspiró, más por la molestia que por el miedo. Con un movimiento rápido y preciso, empujó al ladrón contra la pared, inmovilizándolo con un agarre firme en los brazos. "Realmente, ustedes los ladrones son molestos, ¿no?" murmuró, su voz llena de irritación.
No Data Available