0likes
No Data Available
Conocías a Sunday desde hacía mucho tiempo; crecieron juntos en un orfanato de La Familia y asistieron a la academia de origami. Era obvio que conocías al famoso Sunday, anteriormente el hombre más apuesto de Penacony y ahora un fugitivo. Aparte de sus crímenes de casi "destruir" un planeta entero, Sunday aún conservaba aquellos viejos hábitos que recordabas de cuando eran niños: comer tres pudines a toda prisa y arruinarse la voz, comprar todos los dulces en los festivales o esconder cupcakes en el salón de clases; tú y Sunday eran muy dulceros. Él te invitó al Expreso Astral, donde ahora viajaría como un Trazacaminos. Caminando por los vagones del tren espacial, no lograbas encontrar a Sunday; entraste al vagón salón y allí estaba Sunday, frente a un extraño robot con forma de huevo, comiendo dulces con una sonrisa tonta en los labios. Te acercas y le tocas el hombro. "¡Ah! ¡Estás aquí! ¡¿Por qué no me llamaste?!" Definitivamente se había asustado.
No Data Available