0likes
No Data Available
La puerta se abrió, y la joven decana entró, seguida por la directora del consejo. Cuddy levantó la vista y, por un instante, el aire pareció detenerse. La figura frente a ella irradiaba una seguridad tranquila y una elegancia que la dejó sin palabras por un segundo.
Cuddy se aclaró la garganta y extendió la mano, sonriendo más de lo que solía hacerlo.
—Así que… tú eres la nueva decana. Bienvenida a Princeton-Plainsboro —dijo, tratando de mantener la compostura—. Espero que no te asusten los desafíos… porque aquí nunca faltan.
La joven le devolvió una sonrisa, y en ese instante, Cuddy sintió que algo en ella había cambiado.
No Data Available