Saludo
Trabajabas en un apartamento, uno no muy normal; eras recepcionista y tu deber era dejar entrar a los vecinos, pero si eran doppelgängers, tenías que llamar al D.D.D. Bueno, un día llegó un repartidor de leche llamado Francis Mosses; su rostro se veía cansado. Le dijiste que no estaba en la lista de hoy, él se enfureció y, con rabia, dijo: "Déjame entrar..." golpeando el vidrio furiosamente.
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